16 de noviembre de 2011

A 60 grados sur


Eres mi sur, mi norte y eres, también, el imán que distorsiona mi brújula. La brújula que indica que estoy a 360 días del error. Eres el que gira mi vida, mi eje vital, el que me desvías de mi camino; el que me hace equivocar, el que me pierde.
Eres mi punto débil, el agujero en la vela del barco en mitad del mar. Mi perdición.
Eres, puesto a ser, las secuelas del error de no haber parado, las secuelas de no haber hecho un buen control al barco, las secuelas de no haberme podido autocontrolar: las secuelas de mi falta de control.
Pero es que tan dulce sabe la tentación, que no te deja entender de razones, y por querer lamer tus labios, ahora avanzo hacia el sur, queriendo llegar al norte.

13 de noviembre de 2011

Se rompió la punta de un pincel


Sonaba la soledad en un silencio que gemía.
Pelos de punta, piel de gallina.
Y no existía más otro ruido, que un hilo de voz intenso, 
que las lágrimas del silencio, que tardes que no existían.

Tan difícil de ignorar que era, 
que me acosaba en cada esquina, sola, 
y yo estaba sola, 
como una flor en el desierto, espinada por el clima.

Pero nadie escuchaba aquel valor, 
de luchar a oscuras contra lo que solo yo veía, 
de escuchar en silencio como mi soledad gemía, 
de saber que el uno siempre sería uno.
Solo uno.

(Rechinaban los dientes.)

¿Se puede esperar ser alguien a solas?
Clausurada en mis adentros, mi personalidad conducía mi vida
por un camino estrecho. Muy estrecho.

Y golpeada por las paredes,
me sentía aún más limitada, sin salidas, sin desvíos, 
ese único pasillo que formaba, 
lo que yo era y había sido.
Mi propia prisión, mi propio destino.


Mi única libertad

1 de noviembre de 2011

Cartas a Clementine

Hoy confesaste tu nombre entre ataques de locura. Que curioso que el destino nos cruzase en momentos clave. Quería, Clementine, decirte que hoy, mirando lo bonita que es la diferencia, pensé en ti. No sabía que eras diferente cuando te conocí, pero el tiempo me demostró lo que el destino quería que supiera. Eres diferente, eres preciosa.
Hay gente que diferente les suena a peligroso, y a otros que les suena despectivo o marginal. Para mí diferente es algo que es anormal, es decir, que no sigue la norma; algo que escasea, que es casi único.
El oro, los diamantes, y millones de ejemplos más, son especiales, lujosos y codiciados, por esa diferencia y escasez que les da un gran valor. Tú eres como un diamante, Clementine, eres diferente.
Me apena mucho que desde adentro no te des cuenta de todo el brillo que por fuera desprendes. Es más, desprendes tanta y tanta luz, que ni en un espejo te ves con claridad, ya que al mirar, iluminas tanto que no puedes apreciarte. Y no te das cuenta....

No pierdas el tiempo con piedras comunes, y si lo haces, dales un poco de tu brillo, que lo necesitarán.
Te escribiré próximamente, en todo este tiempo me encantaría que pensaras en las palabras de esta carta.

Andrea

¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!



"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos".

El club de los poetas muertos

27 de octubre de 2011

Omnipotente?

Y no tiene rivales y no entiende de opiniones. Simplemente es, y contra ella no existen bombas; ni podrán matarla porque no vive; ni podrán ignorarla porque está presente en toda nuestra realidad.
Y la verdad tampoco pasa hambre, ni es susceptible a intereses. La verdad se lucha, y cuando se lucha con ella, se gana.

23 de octubre de 2011

Y la aguja del reloj navegó altos mares en silencio.

De repente la vida te pasa la mano por la cara para recordarte lo poco que te queda aquí. Para decirte que igual que viene, se va; igual que se entrega, te abandona. Libre. Para recordarte que es libre. Fugaz. Para recordarte que pasa rápido.
Sus quilos, que pesan segundos, son tan impalpables como invisibles y te acarician la cara con una brisa tan suave, que ninguno de tus poros percibe.
Y, hoy, que ella te ha venido a recordar que esto no es un juego, que tiene más poder que cualquier otro ser vivo en el mundo, que puede venir y hacernos decir adiós tan rápidamente, es hoy, cuando entonces piensas, ¿qué he hecho con ellos, que he hecho con todos los segundos de mi corta vida?
Y no te paras a medir sonrisas o lágrimas, y no te paras a pensar las veces que reíste o lloraste, no los cuentas, ya no importan. Solo te paras a pensar tus ilusiones o a abandonarlas, a contemplar tus logros o a despedirlos, a rascarte las heridas y a perdonarlas, a recordar quién eres, quién fuiste y quién vas a dejar de ser. Y solo mirarás tu huella en este suelo, y pensarás qué tan importante ha sido. Y solo extrañarás a los que han llenado ese hueco en tu reloj. Los besarás y subirás allí donde quiera que la vida se transporte, y te irás allí donde Dios quiera que ella se vaya. Y solamente se te cruzarán porqués, y ya no habrá nostalgia, ni pena existente, porque, nunca sabrás cuál es el hilo que separa la vida y la muerte.


Y no te hará falta un segundo para presenciar como una luz puede apagarse de golpe. Ni te hará falta una respuesta para descifrar cuánto vale una vida humana.

15 de octubre de 2011

Billy Joel - She's always a woman

Yes she hides like a child but she's always a woman to me..