27 de septiembre de 2011
25 de septiembre de 2011
24 de septiembre de 2011
La ley de las prioridades sufre de ambigüedad y de injusticia. Cada uno tiene sus razones para anteponer la Y a una X. Cada uno tiene sus valores, para decidir, que es lo que más importa.
Si yo obtuviese conclusiones de esa decisión, me podría equivocar.
No pretendo que con palabras ahuyenten lo que es evidente, ni que me intenten convencer cuando tengo una opinión. Si las cosas cambiaron, es porque quise mentirme, porque si los hechos hablaran hoy, para mí, no existirías.
Pero a veces querer una persona es suficiente argumento para que yo siga ahí.
Impotencia es lo único que sufro, hoy, porque tomar de nuevo la decisión de siempre no sé si servirá.
Me canso de mis tonterías y de las suyas, a veces me siento gilipollas por seguir girando en este ciclo. No te importa nada, no finjas, y si tus palabras me dijesen lo contrario, un año de argumentos te contradirían.
Si yo obtuviese conclusiones de esa decisión, me podría equivocar.
No pretendo que con palabras ahuyenten lo que es evidente, ni que me intenten convencer cuando tengo una opinión. Si las cosas cambiaron, es porque quise mentirme, porque si los hechos hablaran hoy, para mí, no existirías.
Pero a veces querer una persona es suficiente argumento para que yo siga ahí.
Impotencia es lo único que sufro, hoy, porque tomar de nuevo la decisión de siempre no sé si servirá.
Me canso de mis tonterías y de las suyas, a veces me siento gilipollas por seguir girando en este ciclo. No te importa nada, no finjas, y si tus palabras me dijesen lo contrario, un año de argumentos te contradirían.
Por si el eco se esconde
Hoy grito en silencio puesto que nadie me escucha.
¿Para qué pedir ayuda si no la van a oír?
Y si las penas desgarran, te aguantas.
Y si las palabras pudieran, te ahogarían.
Volaron memorias que hoy ya se olvidan,
exhaustas, rendidas, intentan gritar.
Intenciones pintadas de blanco,
nostalgia teñida de gris.
Reincidente, me ataron las horas al tren del olvido,
por si hoy la arena del reloj no quisiera pasar.
Sentirse olvidado te vuelve invisible.
¿Recuerdas?
palabras que huyeron, hechos que desvelan
que mentías, que mentí.
Que el perdón se vuelva, de nuevo, una manía,
para que al barrer se ausentaran las penas
de esta triste mortal.
Pero el dolor, miente, cuando perdona,
y cuando perdona, no olvida.
¿Para qué pedir ayuda si no la van a oír?
Y si las penas desgarran, te aguantas.
Y si las palabras pudieran, te ahogarían.
Volaron memorias que hoy ya se olvidan,
exhaustas, rendidas, intentan gritar.
Intenciones pintadas de blanco,
nostalgia teñida de gris.
Reincidente, me ataron las horas al tren del olvido,
por si hoy la arena del reloj no quisiera pasar.
Sentirse olvidado te vuelve invisible.
¿Recuerdas?
palabras que huyeron, hechos que desvelan
que mentías, que mentí.
Que el perdón se vuelva, de nuevo, una manía,
para que al barrer se ausentaran las penas
de esta triste mortal.
Pero el dolor, miente, cuando perdona,
y cuando perdona, no olvida.
21 de septiembre de 2011
14 de septiembre de 2011
Onírico
Fantasmas del pasado son los que hoy duermen conmigo,
recuerdan, despacio, y susurran.
Tantos tics quedaron dentro, que entre sábanas se escurren,
lentos, macabros y sin pena ni gloria, duermen.
Duermen conmigo.
Palabras tentadoras hacen del pretérito un Dios,
y entre el blanco se resbalan,
y entre el negro me torturan.
Y hacen de verbos, imágenes,
y de un mal recuerdo, preguntas,
¿porqué?¿y si..?
Por eso, duermen conmigo.
Mi carne débil como un cuerpo se esconde,
temblorosa, fatigada.
Y no escucha más razones que las del compañero de cama,
envejecido y gris, penetrando su mirada.
Él duerme conmigo.
Y no preguntes al pasado porqué
en tus sábanas vive,
y no preguntes al destino,
porqué no se despide.
Y van pasando los años... tal vez de un recuerdo se viva.
Y el presente ya es de antaño,
con sus letras ya marchitas.
¿Valdrá la pena un despido?
Tal vez soñar a solas, sin que él duerma conmigo.
12 de septiembre de 2011
Palabras
Hoy son mis únicas compañeras, mis únicas lágrimas, mi único punto de fuga. Ellas son mi sistema inmunitario, ellas cicatrizan, fugan, curan y sufren. Sienten lo que yo siento y quieren lo que quiero. Son mi inspiración, mi aspiración y mi descuido. Mi futuro, mi arma y mi escudo.
Ellas son el verbo, el adjetivo (ven, oyen y hablan). Me dan seguridad o delatan mi impotencia.
Pero no son solo mías.
Ellas son el verbo, el adjetivo (ven, oyen y hablan). Me dan seguridad o delatan mi impotencia.
Pero no son solo mías.
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