¡De la segunda a la tercera!
8 de junio de 2012
31 de mayo de 2012
Entonces aprecio mi soledad en medio de esta multitud de gente. Veo a los demás y a mí misma en ese afán de ignorar que no pertenezco a nada de lo que me rodea y de seguir empeñada en disimular la mancha negra que represento en medio de todo lo blanco.
En momentos como este la rabia, la injusticia y el conjunto de voces escupiendo mentiras e hipocresías, perturba mi mente. Son momentos en los que el cielo se cae al suelo, en el que tu realidad se destruye para dejar paso a una nueva. Y ahí es cuando busco desesperadamente la soledad. Tal vez sea un error, pero a veces existe la esperanza de llegar una conclusión que no te decepcione, y espero no decepcionarme nunca.
29 de mayo de 2012
21 de mayo de 2012
Entre las tenues luces de las noches y las lámparas, el olor a humo, comida y palabras nos aturde lentamente. Noches de viernes, balcones y música: noches de silenciosa fiesta. Y las ideas más profundamente escondidas empiezan a brillar con luz propia: como las estrellas. Es entre carcajadas entonces, cuando se descubre lo que no se explica, la sinfonía de eso llamado amistad. Y fantaseamos con las incógnitas que nos plantea el futuro, y nos lo preguntamos todo sucesivamente; con la única intención de saber e ir respirando el momento. Como si no existiese la mente, nuestra mente; como si solamente fuésemos eso, nosotras, sin ningún tipo barrera. Sin ninguna pared de hierro u otro metal. Como si fuésemos el punto de intersección entre tres vías, la unión, la síntesis.
Y pasamos las horas perdidas en pensamientos, viendo correr el reloj y estático el marrón de las paredes. Saboreando inocentes qué será el destino, procurando mejorar, procurando sacar lo mejor de cada una de nosotras.
18 de mayo de 2012
Tómalo como un juego.
De repente somos individuos frágiles en medio de una futuro incierto, y vamos a estar empujados por un fuerte viento, sacudidos por un fuerte huracán hacia cualquier ficción posible que la vida quiera para nosotros. Desorientados, extraños. Viviendo en un mundo que da igual cómo sea, porque el único mundo que vives es el tuyo; independiente, individual, máximo exponente humano, mayor fuerza. Extraños. En ese intento de racionalizar la vida y acabar dándole palos al aire.
Desorientados, completamente perdidos. Inciertos hacia nuestro propio misterio. Fuertemente sumergidos en nuestro propio ser como si mirásemos de caras a un extraño. Libres de nuestros actos y esclavos del destino.
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